Entrevista a Pilar Eyre: «Hasta ahora no sabía que se podía querer sin sufrir»

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Sobran las presentaciones porque tiene una carrera profesional que la ampara desde hace tiempo, pero ha vuelto a la actualidad y ya es habitual que cada año charlemos con Pilar Eyre sobre sus libros.

Hace poco que publicó su nueva novela “Carmen, la rebelde”, que narra la historia de amor que vivió la actriz Carmen Ruiz Moragas junto a Alfonso XIII, y no se ha dejado nada en el tintero. A pesar de su ajetreada agenda y las numerosas ciudades que ha visitado y visitará a lo largo de la promoción de este libro, Pilar nos hace un hueco en su casa.

Esta vez aprovechamos para hablar con ella de su nueva publicación, el paso de Don Felipe por Cataluña, su polémica entrevista en el Chester de Risto Mejide y el momento personal y profesional en el que se encuentra. No solo leyendo sus libros se aprende, porque escuchar a Pilar Eyre es una lección constante de vida y de amor.


TITULARES | Entrevista a Pilar Eyre

«Carmen Ruiz Moragas, a pesar de ser la amante del rey, se resistió con uñas y dientes a que él la mantuviera»

«He encontrado muchas similitudes entre la vida del rey Juan Carlos y la de Alfonso XIII»

«Carmen Ruiz Moragas fue para Alfonso XIII lo que para Don Juan Carlos sería una mezcla entre Bárbara Rey y Corina»

«No sé si mis personajes son verídicos, pero sí son muy verosímiles»

«Estoy muy decepcionada porque el CNI no me espió a mí»

«Todo lo malo me ha servido para estar donde estoy ahora»

«Me he equivocado muchas más veces de las que hubiera querido»


entrevista pilar eyre carmen rebelde juan carlos rey chester risto mejide barbara hijosP. Pilar, acabas de publicar “Carmen, la rebelde” que habla sobre la vida de la actriz Carmen Ruiz Moragas y su romance con Alfonso XIII. ¿Por qué decides volver a novelar parte de la historia de la Casa Real?

Carmen Ruiz Moragas era un personaje que salía como secundario en varios de mis libros y de quien tenía una visión un tanto equivocada a través de los libros de su hijo Leandro; pensaba que era un personaje superficial.

Hace un par de años, mirando la nómina de amantes de Alfonso XIII me di cuenta de que estuvo en su vida durante ocho años. Él era un hombre que tenía amores durante un par de meses como máximo y me preguntaba qué es lo que tenía esta mujer para haber captado su atención y su amor y haber provocado situaciones importantes en la vida del rey durante ocho años. Vi que tenía una vida de película y me parece increíble que tantos sucesos hayan podido caber en una sola vida.

P. ¿Cómo ha sido el trabajo de investigación que has tenido que hacer para poder sacar adelante el libro?

La verdad es que no era un personaje conocido, porque cuando se lo propuse a mis editoras no sabían quién era. Tuve que convencerlas, porque tenía una historia muy interesante, y se dieron cuenta de que era una vida espectacular, fue un personaje famosísimo, lo que ahora se llama una influencer o it girl.

El proceso de investigación ha sido en parte fácil, porque tenemos la suerte de que la Biblioteca Nacional haya digitalizado todos sus fondos y podemos tener acceso a todos los periódicos y revistas de los últimos tres siglos, pero también ha sido duro descubrir varios capítulos de su vida, como su matrimonio con el torero Rafael Gaona.

P. ¿Qué es lo que más te ha sorprendido cuando has descubierto su vida?

Que ella, a pesar de ser la amante del rey, se resistió con uñas y dientes a que él la mantuviera. Había pasado por una experiencia atroz con su matrimonio y eso la convirtió en una mujer más fuerte, la hizo feminista, era partidaria del sufragio femenino y se reivindicó como republicana. En su vida normal era muy libre, independiente, quería ganar su propio dinero y se resistió también a dejar el teatro, aunque al final tuvo que hacerlo por varias circunstancias que explico en el libro. El rey le hacía la vida imposible, hasta llegó a comprar todas las entradas de una obra para que no fuera nadie a verla. Dejó el teatro, pero cuando el rey le ofreció divorciarse de su mujer para casarse con ella se negó porque ni siquiera quería ser la mujer del rey.

P. Tu libro anterior narraba parte de la historia de Isabel Preysler y ahora haces lo mismo con Carmen. ¿Cuál de las dos es más feminista adaptada a sus tiempos?

Recuerdo que cuando entrevisté a Isabel Preysler me preguntó qué era eso de ser feminista porque si significaba mirar por las mujeres, ella se ponía siempre al lado de ellas en los divorcios de sus amigas, en los libros que leía… Carmen Ruiz Moragas era feminista y en aquella época ya se utilizaba la palabra y tuvo la suerte de serlo en el mundo del teatro, que también lo era: las mujeres cobraban lo mismo que los hombres, eran cabezas de cartel, la compañía más importante era la de María Guerrero, había hijos naturales… Era un mundo muy libre y progresista y ella es el prototipo de la mujer feminista en aquella época.

P. ¿Has encontrado similitudes entre la vida de Carmen Ruiz Moragas y la de Bárbara Rey?

(risas) He encontrado muchas similitudes entre la vida del rey Juan Carlos y la de Alfonso XIII porque todos los Borbones tienen varias características que son comunes, excepto a Felipe que es más Grecia que Borbón.

Todos los Borbones son mujeriegos, promiscuos e infieles a sus mujeres. Tienen el fantasma de la hemofilia, que es una enfermedad que algunos la tienen y otros no, aunque Don Juan Carlos no la tiene. Tienen la característica de tener un apetito sexual insaciable. He estado de gira presentando el libro y en un sitio se me levantó un Borbón y me reconoció que tenía la misma característica; se puede diagnosticar incluso como enfermedad.

En cuanto a las amantes, también tienen en común el tener a mujeres al lado que son sufridoras y que lo han aguantado todo, como la reina Victoria Eugenia y Doña Sofía. Pero si te pones a pensar en todas las que tuvieron, Carmen Ruiz Moragas fue para Alfonso XIII lo que para Don Juan Carlos sería una mezcla entre Bárbara Rey y Corina, aunque creo que la última fue su auténtico gran amor. Si ha querido a alguna mujer ha sido a Corina, incluso más que a Marta Gayá, porque esta era una mezcla entre amor y amistad; no llegó a perder la cabeza como lo hizo con Corina. Don Juan Carlos, al igual que Alfonso XIII, también intentó divorciarse de su mujer para casarse con Corina, reunió a sus hijos en un restaurante y les dijo que quería ser libre para volver a unir su vida junto a otra mujer, fue Felipe quien se echó las manos a la cabeza.

P. ¿Es entonces esto que me cuentas del apetito sexual de los Borbones una excusa para que sean infieles?

Creo que es verdad. En su época a Don Alfonso, el doctor Pérez de Petinto, su médico, le diagnosticó satiriasis, que es el ansia de tener relaciones sexuales y la verdad es que, desde los catorce años, que se acostó con Sol Santoña —que era una hermana del Duque de Alba— así fue. No paró de tener relaciones sexuales y la pobre Doña Victoria Eugenia traía mujeres de la corte de otros países y también ligaba con ellas, no se salvaba nadie.

P. La gran mayoría de tus novelas están protagonizadas por mujeres, ¿encuentras que la mujer es más interesante a la hora de novelar o ficcionar una vida?

Las mujeres que salen en mis libros son mujeres fuertes, y en este nuevo también lo son los secundarios; son unos personajes de lujo. “Carmen, la rebelde” tiene que, por una parte, está la historia pasional de ella junto a Don Alfonso, y luego el trasfondo del mundo del teatro que les tocó vivir hasta la Guerra Civil, y por ahí transitan desde Valle-Inclán hasta los hermanos Machado o Colombine —a la que consideramos nuestra madre porque fue la primera periodista que firmó y que fue corresponsal de guerra en Melilla— y otras mujeres muy fuertes que tuvieron que luchar contra gigantes pero que vencieron y llevaron las riendas de su propia vida, como María Guerrero.

entrevista pilar eyre carmen rebelde juan carlos rey chester risto mejide barbara hijosP. Imagino que estarás acostumbrada, pero ¿qué es lo más difícil de meterte en la piel de personas reales, que han existido?

Tiene una ventaja y una desventaja. La desventaja es de tipo técnico y es que suelo contar solo los acontecimientos en los que ellos estaban presentes, pero luego tiene la enorme ventaja de poder humanizar mucho a los personajes y verlos como si fueran amigos tuyos. Al escribir en primera persona les doto de muchos sentimientos míos, no sé si se parecen previamente a mí o yo les doy mi forma de amar y de relacionarme con los demás. No sé si mis personajes son verídicos, pero sí son muy verosímiles.

P. Ha sido muy crítica la visita de Don Felipe estos días pasados a Cataluña, ¿entiendes que el pueblo catalán no tenga esa empatía o cariño por el rey de España?

Creo que ha sido un gran error el discurso de Felipe. Pienso que su padre, con todos sus defectos, no lo hubiera hecho, hubiera tenido más mano izquierda y hubiese desarmado a la gente con ese don de proximidad que tiene. Ahora ha venido y le han pitado, pero era lógico pensar que eso iba a suceder, aunque la obligación de él era venir y para eso también se necesita valor, pero era de esperar que muchos se sintieran ofendidos con ese discurso y en cuanto han podido se lo han hecho ver.

P. Fue muy polémica tu visita al Chester de Risto Mejide en Cuatro por dar a entender que el rey Juan Carlos podría tener hijos extramatrimoniales. ¿Tuvo alguna consecuencia esta entrevista?

La consecuencia fue que se hicieron múltiples cábalas de quiénes podrían ser los hijos y ya me han dicho dos más, además de la que yo sé. Esta persona se ha tenido que refugiar en una de sus fincas porque los periodistas la están persiguiendo y la gente lo sabe; hay mucha gente que ya sabía lo que yo conté, lo que pasa es que no hay pruebas. Algún día lo diré en la biografía de Don Juan Carlos y contaré todas las cosas que sé, que, por cierto, estoy muy decepcionada porque el CNI no me espió a mí. He pensado muchos años que me estaban vigilando y hablaba siempre en clave por teléfono porque me habían dicho que desde “La soledad de la reina” estaba siendo investigada y ahora he visto que no salgo. Sale mi amigo Castellón y yo no, me siento muy ofendida.

P. Eres una de las pocas escritoras de nuestro país que acostumbra a publicar un libro por año, ¿te sientes en una posición privilegiada?

Lo que te puedo decir de esto es que es muy duro porque hay muchas expectativas puestas en ti y tienes, no solamente que escribir un buen libro, sino saber venderlo también. Cada libro que escribo es una aventura y un sufrimiento porque no sabes si al final ha valido la pena todo el esfuerzo y la dedicación que le pongo a mis libros y la confianza que han puesto en mí mis editores y la inversión que han hecho. Es un sufrimiento horrible aunque me lo paso muy bien escribiendo. Tengo amigos escritores que se ponen un reloj para estar dos horas, por ejemplo, porque lo dejarían antes. A mí me pasa al contrario. Es un mundo muy competitivo y además están saliendo libros muy buenos. Al final todo sale bien, tengo a mis lectores fieles y los libros se venden, pero es una carga que compartimos todos los escritores.

P. Imagino que llegar hasta ahí no te lo ha regalado nadie, ¿qué ha sido lo más duro de todo este proceso hasta asentarte como escritora?

Ha habido cosas muy duras porque tus primeros libros no venden, aunque les pongas la misma ilusión que pongo en los de ahora que sí que venden, y las cifras de ventas te afectan. Siempre me ha ayudado mucho la gran vocación que tengo y que soy muy trabajadora, pero a nivel profesional ha sido duro. He vivido del periodismo toda mi vida y he tenido que trabajar, como todos los periodistas, en cosas que no me gustaban pero que necesitaba para salir adelante. Todo lo malo me ha servido para estar donde estoy ahora. No he podido tener unas relaciones de pareja normales porque mi marido se murió y después no han podido ser tan llenas para la otra persona porque no me he podido dedicar tanto, todo el tiempo libre que he tenido lo he dedicado a mi hijo. Estoy contenta porque lo que más me llena y me divierte es escribir y ahora recojo todo lo que he sembrado.

P. Entonces, ¿has antepuesto muchas veces tu vida profesional a la personal?

Hay una foto mía muy divertida en la que salgo el día de mi boda en una cabina de teléfono y mi marido está fuera con un ramo de flores. En ese momento estaba hablando con mi redactor jefe, le decía que me estaba casando y él que fuese a la oficina porque había cosas que contar. Cuando mi hijo era pequeño le tuve que decir que yo era una madre que viajaba mucho y que no era como las demás y que para nosotros esta profesión es lo más importante y mi hijo siempre lo ha respetado.

P. Y con todo lo que has conseguido ya, ¿lo volverías a hacer?

Sí, porque hay personas que me han decepcionado, parejas que no me han funcionado y he sufrido mucho por amor, aunque no me ha importado porque luego lo he podido utilizar como material para escribir mis libros. Lo que más satisfacciones me ha dado es la profesión, he podido conocer a gente maravillosa como tú y disfruto escribiendo y ejerciendo como periodista.

P. ¿Cometías antes errores que ahora no cometes?

Sí, me he equivocado muchas más veces de las que hubiera querido. He sido una periodista muy atrevida y kamikaze cuando estaba en Interviú. A lo largo de mi vida he hecho cosas de las que me avergüenzo y me gustaría poder volver atrás para cambiarlas. En mi vida personal me hubiera gustado tener más hijos y que vivieran mis padres todavía, aunque eso es irremediable.

P. ¿Echas algo de menos del momento personal o profesional en el que estás ahora?

Echo de menos que me den el Premio Planeta. Tengo pareja, como bien sabes, y aunque él vive en Madrid y yo en Barcelona, pasamos mucho tiempo juntos y me acompaña a muchos viajes. Estoy en una relación personal como nunca la he vivido, ha sido una sorpresa. Hasta ahora yo no sabía que se podía querer sin sufrir y que se podía tener a una persona al lado que esté a tu mismo nivel. Este tipo de relación nunca la había tenido y descubro cada día facetas nuevas. Es muy bonito y pienso que voy a estar con Enrique toda la vida. Él me dice una cosa que es preciosa: le pregunto si podría vivir sin mí y él me dice que sí pero que no quiere.

 

Fotografías: Mario Temiño

Mario Temiño

Nacido en Madrid. Parte creadora. Entrevisto y escribo sobre libros en YourWay Magazine. Cine. Televisión. Técnico en producción audiovisual y aficionado a escribir y leer en mis ratos libres.

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