Entrevistamos a las nuevas incorporaciones de Gym Tony

El disparatado gimnasio Gym Tony renueva segunda temporada en Cuatro y lo hace con nuevas incorporaciones. Parece que esta serie diaria de sketches ha calado en la audiencia del access prime-time, alcanzando casi el 7% de share en la última semana, a pesar de las críticas que recibió en un principio. ¿Dónde está la clave? ¿Estereotipos? ¿Chiste fácil?

Nosotros hemos hablado con algunos de los actores que llegan a la serie, unos como clientes y otros como monitores de este peculiar gimnasio regentado por Tony, el personaje que interpreta Iván Massagué.

Según nos comentaron, la acogida de los ‘nuevos’ ha sido muy buena y el rodaje está marcado por risas y compañerismo. A pesar de ‘trabajar’ en un gimnasio,  fuera del plató la mayoría prefiere hacer deporte al aire libre, quedarse viendo series o disfrutar de un buen libro.


IVÁN MASSAGUÉ ES TONY

- ¿Qué supone para ti que haya una segunda temporada?

Brutal. Con la que está cayendo, como se dice, tener trabajo, pues imagínate. Una aventura que arrancó en Valencia donde hicimos dos capítulos piloto y se presentó Mediaset y gustó. Costó un poco al principio, pero luego ha ido subiendo y estamos que del 7% no bajamos, en Cuatro y en una franja que el récord había sido casi 3 y nunca habían conseguido esto. Flipando porque ha sido todo muy rápido y, claro, no se lo han pensado y segunda temporada.

- ¿Por qué crees que la serie ha atraído tanto al público joven?

No sé, yo creo que como somos tantos personajes y al ser diaria, te vas encariñando de uno y de otro. Es una cosa familiar para todos los públicos. Parece que a la gente joven le gusta mucho Maxi, el personaje que hace Tomás Pozzi. Yo creo que es el gamberrismo, lo que se hace ahora, lo que se dice…  Los niños ahora tienen mucha información y ahí se plasma todo.

- ¿Qué novedades vamos a ver en la serie y con respecto a Tony?

Sigue en su línea igual, pero vamos a intentar bajar un poco el griterío a tono más agradable, que la comedia no es todo gritar, también está en la situación y en lo que pase en cada escena. Tony sigue en su línea canalla y aparece su hermana que tiene la mitad del negocio. Se llama Luna y la interpreta Mar del Hoyo. También sigue Patricia Conde como su chica, no chica, bipolar. Y la novedad así es la aparición de todos estos frikis que llegan nuevos al gimnasio.

- ¿Qué es lo que más te ha costado hacer de este personaje?

A veces pienso: qué difícil es la comedia física. Por ejemplo, estos tropiezos o gestos que tienes que hacer sin hablar tanto. Y hay veces que el personaje de Tony lo requiere.

- ¿Compaginas la serie con más proyectos?

Acabo de hacer una película en Barcelona Cerca de tu casa con Eduard Cortés -que hizo Los Pelayo- y Silvia Pérez Cruz de protagonista, Luis Omar, Nuria Olvila y Adriana Ozores. Tengo muchas ganas de verla, va a ser un peliculón sobre los desahucios.

Y luego llevo un año de gira y sigo con Emilio Gutiérrez Caba haciendo La mujer de negro. Ahora vamos a L’Alfàs del PI en Alicante que le dan el premio de honor a Emilio. Y cada fin de semana tengo bolo. Así que estoy tocando los tres palos y estoy muy contento.

- Cuando no trabajas, ¿qué te gusta hacer?

Todo lo antagónico a esta profesión. Tengo dos perros y una furgoneta, me voy de la ciudad. Me gusta mucho la naturaleza.


CARMEN RUÍZ ES PETRA

- Háblanos del personaje que interpretas, ¿cómo es Petra? ¿Cuál es su papel?

Mi personaje se llama Petra y es la hija de Berta, la antigua recepcionista interpretada por Antonia San Juan. Es gótica, satánica dicho por ella, es muy borde, muy seca, no le gusta que la toquen, los besos, los abrazos… Todo eso le da un poco de ‘asquete. Es una mujer que no tiene condescendencia con nadie, dice las cosas como las siente, es súper irónica y es la más lista y la más inteligente de todos los que hay en el gimnasio.

Entro a la recepción, a la limpieza y mantenimiento del gimnasio. Pero Petra no hace deporte y no le interesa. Ya veis que la serie es todo muy colorido, personajes muy frescos, muy positivos… Y junto con Pepa Rus somos como el contrapunto del resto de personajes.

- ¿Cómo ha sido el aterrizaje de una serie que ya está rodada?

Para mí ha sido fantástico y, aunque es verdad que entras en una serie que ya está con éxito, yo he tenido la suerte que a la mitad del equipo técnico ya les conozco de Con el culo al aire y Cuestión de sexo.  Además, desde la producción ejecutiva y la dirección nos están ayudando mucho.

Luego los compañeros nos lo han puesto muy fácil. Ellos son ya una gran familia y nos han hecho a todos los nuevos serlo desde el minuto uno. Entonces pese a los nervios, la inseguridad, el nuevo proyecto, el nuevo reto, yo estoy feliz porque vengo a trabajar cada día con muchísimas ganas  y que ojalá a la gente le guste.

- ¿Está siendo duro el rodaje de una diaria?

Hombre, es una diaria y yo no hacía una diaria desde Yo soy Bea. Recordaba que era duro, pero no tan duro… (risas). Son muchas horas, nos recogen sobre las 6 y cuarto de la mañana y estamos aquí hasta las 7 de la tarde. Pero una entra en la dinámica de trabajo y se hace bastante soportable, sobre todo lo que cuento del equipo que es fundamental.

- ¿Te lo pensaste mucho para aceptar este proyecto?

Qué va, al revés. Cuanto más difícil es la cosa, más me gusta. Entonces cuando me dijeron que la tía era gótica, muy seca y nada que ver conmigo, me divirtió muchísimo para trabajarlo. Además que vengo de hacer Las dos bandoleras de Lope de Vega en el teatro clásico y de repente que te den este rol en el que tengo la oportunidad de cambiar de registro, pues intento demostrarlo.

- ¿Qué es lo que más te está costando de interpretar a Petra?

Lo que más me está costando es pillar la energía justa que tiene este personaje. Porque físicamente y energéticamente tiene una cosa como un poco tirada, pero esto es comedia, y la comedia es rápida. Entonces a esa cosa hay que añadirle la energía. Ahí es donde me están ayudando mucho desde producción ejecutiva y dirección. Valoro mucho este trabajo porque me parece algo muy complicado, hacer reír en una diaria así… Mucho mérito.

- ¿Te gusta verte?

Sí, porque aprendes mucho. Al principio cuando empecé me gustaba menos, me daba cosa; pero poco a poco me di cuenta que hay que verse para mejorar.


DANIEL MURIEL ES EDU

- Cuéntanos sobre Edu, el personaje que vas a interpretar en Gym Tony

Es un personaje muy responsable y está muy agobiado con su hija, se lee todas las revistas y le desconcierta mucho que  el personaje de Tony Acosta, que es muy hippie, pasa un poco del bebé, y todavía le agobia más. Y al gimnasio nos apuntamos porque cuando nos quedamos embarazados perdimos la forma física…

- ¿Qué tal trabajar con Toni Acosta?

Pues genial, ellos como pareja se quieren mucho pero la niña les ha creado un poquito de conflicto. Mi personaje se agobia un montón y ella está un poco loca. Con Toni me ha pasado una curiosidad que es que cuando yo hice la TV movie de Raphael hice de su marido, que es Jacobo, y había una actriz que hacía de ella. Y, claro, ahora paso a ser su marido en la ficción y que nos juntaran nos ha encantado.

- ¿Qué te llamó la atención de la serie y del personaje para decir sí a este proyecto?

Es una serie muy divertida, tiene rapidez y no tienes que seguir una trama. Es una hora en la que la gente quiere desconectar y sobre todo reírse y olvidarse un poco de su día a día. Entre otras cosas, trabajar con Toni Acosta fue un punto más, me apetece. Desde el principio hubo buena química, nunca nos hicieron prueba juntos y funcionó muy bien la pareja.

- Te hemos visto poco en televisión. ¿Qué has estado haciendo todo este tiempo y qué otros proyectos tienes?

Ahora mismo estoy en seis funciones diferentes y así he estado. Llevo en teatro desde que salí de Escenas de matrimonio y haciendo proyectos maravillosos en el CDN, el monólogo de Steve Jobs que dirigió David Serrano, cosas muy divertidas y que me han llenado mucho como actor. Surgieron cosas en tele pero por fechas no podía o al final no me terminaron de apetecer. Y aquí ya sí. Además entramos como en pildoritas, no estamos en el día a día y es un ritmo de trabajo maravilloso.

- ¿Entre la comedia y el drama con qué te quedas?

Es diferente, pero en teatro me llaman mucho para hacer drama. De hecho, estrenamos ahora el 6 de abril en los Teatros del Canal Dignidad de Ignasi Vidal. Es un drama político entre un secretario de partido y el responsable de la organización del partido, amigos desde siempre y que uno de los dos algo no ha hecho bien… También he estado haciendo Las Heridas del viento con Kiti Manver, nominado ahora a los premios de Unión de Actores. Es un dramón, de desgarrarte y dar un trocito de alma cada vez que hacemos la función. Pero es verdad que en tele me ven más en comedia, aunque en Homicidios hice un personaje muy bonito también. Yo estoy encantado y lo bueno es poder  hacer en teatro otra vertiente diferente y venir a la tele a reírte. Como actor me produce un placer enorme poder divertir a la gente y que luego en la calle te digan: cómo me lo paso contigo, me haces olvidar los problemas del día a día…

- ¿Por qué crees que es difícil dar con la tecla para atraer al espectador en comedia?

Yo creo que muchas veces está en el tono. Una comedia necesita de buenos guionistas y, claro, buenos actores que potencien eso. Pero encontrar el tono que conecte con el espectador, que le haga reír sin pasarse de gracioso o quedarse corto es lo complicado.

- Y ¿crees que Gym Tony lo tiene? ¿Por qué nos animas a verlo?

Simplemente por reírte. Te aísla de los problemas, te ríes de verdad y no tienes que seguir una trama clara, sólo desconectar y disfrutar, y cada cinco minutos empieza una historia nueva. Además los personajes que han entrado son brutales. Creo que han conseguido que una serie que era de pequeño formato se convierta en una serie mucho más grande con un universo de personajes más parecido a series como ‘La que se avecina’.


TONI ACOSTA ES RAQUEL

- Hemos hablado con tu marido, dice que pasas un poco de todo ¿Cómo es Raquel?

Raquel es un poco hippie de pose, ‘hipija’ o ‘hipijeta’, como la llama Tony. Lo que le pasa es que quería ser madre y ahora está un poco superada. Han cambiado los roles, el marido es el que está totalmente involucrado con el bebé y ha dejado de lado a su mujer. Entonces ella quiere atención de su marido y por eso viene al gimnasio.

- ¿Qué tal con Dani Muriel de marido?

Pues encantada. He seguido mucho la trayectoria de Dani sobre todo en sus últimos trabajos en el teatro. Así que cuando me dijeron que lo iba a hacer con él, pensé que nos iba a entender muy bien. Tenemos una misma manera de entender el texto, somos muy disciplinados.

- ¿Qué es lo que más te gusta de Gym Tony?

Que se pasan todas las fronteras. Hay capítulos que son tal disparate, que me muero de la risa. Pasan de la realidad y son muy divertidos y gamberros.

- Y como actriz, ¿qué nuevas facetas vamos a ver de Toni Acosta?

Yo creo que tan arriba no me habéis visto. Lo último eran los marqueses, pero todo era mucho más naturalista, aquí hay un escaloncito por arriba.  Y creo que eso al principio sorprendió y que es lo guay de esta serie. En cuanto la gente se ha adaptado al tono se lo pasa bomba.

- ¿Qué otros proyectos tienes fuera de la serie?

A partir del 1 de abril estaré haciendo De mutuo desacuerdo en el teatro Bellas Artes, así que compaginando con esto.


PEPA RUS ES SECUNDINA

- Estás total, háblanos de Secundina.

Yo le he puesto ya un título: ‘Maruja friki’, porque es maruja pero un poco rara. Es el estereotipo de la vecina de arriba que siempre da problemas y le molesta todo. Ella se cree que es muy normal, tiene familia e hijos, y le gusta mucho lo normal y no entiende lo que no sea normal en su mundo.

- No la imaginamos mucho en el gimnasio…

Pues al final termina apuntándose e intenta hacer ejercicio. Lo que más le ha gustado ha sido el spinning , aunque no lo hace del todo bien.

- ¿Has participado en el estilismo del personaje?

Estuvimos mirando y hemos trabajado entre todos este estilismo maravilloso… (risas)

- ¿En teatro qué estás haciendo ahora?

Estoy con Insolación de Doña Emilia Pardo Bazán adaptado por Pedro Víllora. Es una comedia romántica del siglo XIX, y habla mucho de la fuerza de la mujer y del poder de decisión que tiene una mujer. Y aunque sea de otro siglo y un poco extremo, si miramos más allá podemos ver que en el 2015 es exactamente igual, la presión social que tiene una mujer.

- ¿Qué has valorado a la hora de entrar en la serie?

Valoro mucho pasármelo bien trabajando, estar a gusto, estar feliz y divertirme, tanto en drama como en comedia. Haciendo drama también me divierto, aunque parezca que no. Aquí me hizo mucha gracia el personaje que me propusieron y estoy encantada porque es un personaje que se le puede sacar mucho jugo.


EDUARDO CASANOVA ES CHENCHO

- Cuéntanos sobre tu personaje Chencho, ¿con qué nos va a sorprender?

Chencho es un personaje muy guay. Es un ultrapijo, niño de papá, tonto, sin estudios, que está acostumbrado a limpiarse los mocos con billetes de 200 euros. Se ha cansado de esa vida vacía que da el dinero y ahora quiere ser pobre, y se va a un gimnasio de pobres. Allí va, básicamente a aprender de la pobreza. Él siempre ha vivido rodeado de dinero y quiere ver qué hace la gente pobre. Él llega como si fuese un extraterrestre y mira todo desde un lugar muy gracioso.

- ¿Hay algo de ti en este personaje?

Pues la verdad es que no tenemos mucho que ver. Chencho es una persona muy poco intelectual, yo tengo mis ambiciones intelectuales. Él tiene mucha pasta… que ya me gustaría a mí. Pero nos aportamos mucho y sobre todo me divierte mucho este personaje, yo creo que algo sólo puede funcionar en comedia cuando te divierte a ti, y Chencho me divierte.

- ¿Qué tal el encuentro con Pepa Rus?

Pepa es una gran actriz, es maravillosa y una gran compañera. Verla aquí ha sido relajante porque el primer día yo no conocía a nadie y le preguntaba muchas cosas, las primeras inseguridades…

- Hablando de ir al gimnasio y el aspecto físico, el último cortometraje que has hecho Eat my shit tuvo un poco de polémica ¿Qué quieres transmitir con ello? ¿No crees que puede herir la sensibilidad de algunas personas?

Creo que es hora de romper las normas, es hora de romperlo todo. Es hora de destruir los constructos sociales. A mí me encanta escribir y dirigir, es mi vocación real, dirigir. Y yo me lanzo con todo. En Eat my shit quería contar la historia de una mujer físicamente diferente que tiene un ano en la cara y que por eso no puede tener Instagram. Y he contado con una actriz muy valiente. Creo que la única forma de que la gente reaccione y cambie ante las injusticias es así, pinchando. Es hora de luchar por esto y cambiar los constructos sociales, y para ello hay que polemizar y hablar alto.

- ¿Y qué tal la experiencia en la película de Alex de la Iglesia?

Genial, historia del cine. Imagínate con Raphael que hace 40 años que no hace cine y Alex de la Iglesia. Yo hago un personaje muy pequeño porque es una peli tremendamente coral, pero yo estoy encantado y muy agradecido. Yo en esa película haría hasta el catering, lo que hiciese falta.

Teresa Mora

Un día me di cuenta que de escribir también se puede vivir, sobre todo si te hace feliz. Y aquí estoy, por amor al arte para contártelo. Redactora en YourWay Magazine. Entre todos esos puntos de vista también está el mío.

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