Premios Goya 2017: Una gala para cumplir el trámite

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Si eres alguno de los despistados que este sábado se perdió la gala de Los Premios Goya 2017 estás de suerte, porque te damos todos los detalles de la noche más deseada de nuestro séptimo arte.

Otro año más, el lugar elegido para el desarrollo de la gala fue el hotel Auditorium de Madrid, lugar donde se extendió la alfombra roja para que todos los asistentes llegaran mínimo una hora antes y así poder atender a los medios y hacerse fotos con las que la Academia triunfó después en las redes sociales.

La entrega de Los Goya se desarrolló como la mayoría de sus seguidores esperaba: agradecimientos eternos —aunque en menor medida que años atrás—, estatuillas que ya llevaban nombre y apellidos y algo que, por lo menos yo, sigo sin comprender: Si en nuestro país existe tanto talento entre el colectivo que conforma nuestro cine ¿por qué ningún español se presentó para presidir la Academia que actualmente dirige Yvonne Blake?. Yo por lo menos, sigo buscando respuesta a ello. A pesar de ello, esta figurinista ganó puntos con su singular protesta ante el nulo apoyo que recibe el cine por parte del Estado. «El cine español no vive del Estado, genera riqueza al Estado» afirmaba la estadounidense haciendo referencia a que de los 105 millones que recaudó el Estado con su polémico IVA tan solo 77 fueron destinados para el mundo cinematográfico.

A lo que no hay que buscarle explicación es a que, después de tres años, Dani Rovira siga presentando estos premios. Sea más repetitivo o menos, sigue teniendo el valor para hacerlo. Anoche siguió en su línea y las principales reivindicaciones vinieron de su mano. No podía faltar la mención a nuestros gobernantes, en la que el malagueño decidió dedicar «el mismo tiempo que ellos dedican en sus discursos a la cultura». Con estas palabras el cómico agradecía —durante milésimas de segundo— la presencia de Manuela Carmena y el Ministro

opinión gala gala goya 2017 premios goya 2017Este no fue el único momento que Dani tuvo. Es cierto que este año corrió a su cargo menos peso que ediciones anteriores, cosa que muchos de los espectadores agradecieron, pero su monólogo inicial y su beso —esta vez con Karra Elejalde— hicieron de él otro de los protagonistas de la noche.

En la 31ª edición hubo un hueco para la mujer —más que el que tiene en el cine—. Las reivindicaciones feministas comenzaban en la alfombra roja con el chal que portaba la actriz Cuca Escribano, en el que se estampaba la frase «más personajes femeninos» Una vez dentro, algunas de las premiadas aprovechaban su discurso para aludir al papel de la mujer en nuestro cine. Ana Belén, premiada con el Goya de Honor, señalaba en sus tres páginas de discurso —a ella no le acortan— que la situación de la mujer es pavorosa y se mostraba así de rotunda: «si no hiciesen falta para interpretar a esas mujeres que aparecen en las películas, no harían falta ni las que estamos».

Otro de los aspectos de la gala que es digno de mención, un año más, es el papel de los realizadores durante la noche. Si el propio Bayona bromeaba con que años atrás enfocaban a su hermano cuando era él al que tenían que hacerlo, este año las cámaras también nos iban a dar que hablar. Si no te perdiste mientras nombraban a los nominados, eres de envidiar. La confusión entre vídeo de nominados y voz en off anunciándolos fue escandalosa, y el tiempo que tardaba el espectador en centrarse ante tal desorden se podía dedicar a ir a comprar uno de los perfumes de imitación que patrocinaban los Goya.

No podíamos cerrar de otra forma que haciendo mención al número musical, ese que tanto disgusta entre el público. Este año nos hicieron esperar un poquito más y decidieron meterlo una vez avanzada la gala. No fue ni mucho menos espectacular en lo que a escenografía se refiere, así que lo dejaremos en que, simplemente, fue un intento de canción compuesta con títulos de película y con un sonido ¿peculiar?

Podríamos decir que no recordaremos estos Goya por ser la noche del cine español sino por ser, otro año más, una noche que deja de desear. Nos quedaremos con las lágrimas casi secas de Bayona después de 9 galardones, la caballerosidad de Raúl Arévalo a la hora de subir a recoger su premio y con lo poco que le importó a Anna Castillo si le cortaban su discurso de agradecimiento por el Goya a Mejor Actriz Revelación.

 

CONSULTA AQUÍ LA LISTA COMPLETA DE GANADORES EN LOS PREMIOS GOYA 2017

Mireia Sánchez

Valenciana pero viajera por el mundo. Periodista. Colaboradora en varias revistas online. El micrófono, mi pasión, la cámara amiga con derecho a roce, y un papel y un bolígrafo, mis mejores aliados. Persiguiendo un sueño pero con los pies en la tierra.

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